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Ante el miedo confiar. Mantener la esperanza

Estudio sobre experiencias personales con el miedo.

En 2009  Pilar Jericó hacía una petición en redes sociales sobre distintas experiencias personales con el miedo.  El resultado de su  estudio 2.0 ha  sido de gran ayuda para personas que pasan por situaciones difíciles, o como dice Pilar, son objeto de la  «llamada del trueno»  Afrontar experiencias impactantes, inventando respuestas para esas vivencias duras y  desconocidas hasta ese momento.

Me decidí a compartir mi experiencia,  con la esperanza de que al  transmitir  mi propia  vivencia con el miedo, ayudaría a otras personas que viven esa misma experiencia. Mi mensaje para esas personas que sufren, lo resumo en  CONFIAR siempre, mantener un hilo de conexión,  por fino que sea, que nos mantenga conectadas  a la ESPERANZA de salir adelante.

Gracias a Pilar Jericó por su extraordinario trabajo, por llevar esperanza a las personas que están viviendo  duros momentos. El resultado de su investigación   su libro» Héroes Cotidianos» donde narra las distintas experiencias con el medio de las personas que como yo, se decidieron a compartir sus miedos y cómo los afrontamos.

Esta aventura comenzada con una  petición de ayuda y  colaboración de la autora Pilar Jericó “Tu experiencia con el miedo”

Estoy realizando una investigación sobre cómo se afronta el miedo en nuestras vidas privadas y profesionales.  Ahora estoy más interesada en las historias personas de cualquiera de nosotros y en el proceso que nos ha permitido salir de situaciones difíciles. Agradezco mucho cualquier colaboración. Sería responder a las siguientes preguntas:

  1. Cuál es la situación más difícil que crees que has superado (despido, pérdida afectiva, cambio de trabajo…)
  2. Qué hiciste para salir de ella (personas, emociones, ayuda…), es decir, cuál fue el proceso seguido.
  3. Cuál es la lectura que haces después de haber pasado por ello.
  4. Qué dirías a alguien que se encuentra en una situación parecida a la tuya.
  5. Quieres que mencione tu nombre.

 

MI TESTIMONIO  Sara Cobos 2 junio, 2009

 

Cuál es la situación más difícil que crees que has superado (despido, pérdida afectiva, cambio de trabajo…)

Mi experiencia se inició hace 9 años, con la muerte de mi madre, tras un proceso de enfermedad, un cáncer que durante tres años nos obligó a toda la familia a “relacionarnos” de cerca con la muerte.

 Hoy puedo pensar sobre lo ocurrido sin sumirme en un mar de sensaciones que me anulaban. Me dije a mí misma que era “normal” que todos alguna vez moriríamos y que tenía que seguir mi vida con naturalidad… Y así con todo tipo de razonamientos lógicos traté de convencerme a mí misma que mi vida tenía que continuar, sin  pensar demasiado en lo que había ocurrido.

 No tardé mucho tiempo en desintegrarme emocional y físicamente, el dolor que quise en todo momento racionalizar, se desbordó un buen día sin encontrar recursos que superaran mi dolor. El proceso no sólo fue la pérdida de la persona que más quería  en mi vida… también los días de hospitales, traslados fuera de nuestras rutinas, de nuestras vidas. El miedo al minuto siguiente de nuestras existencias, acabó también con nuestra familia, la cual se fue desintegrando,  desapareciendo al mismo tiempo que la persona que había dado toda su vida  a su familia.

 

Qué hiciste para salir de ella (personas, emociones, ayuda…), es decir, cuál fue el proceso seguido.

Durante el proceso aprendí a “vivir al minuto” sin tener en cuenta que ocurrió antes y sin expectativas sobre qué ocurriría después.  Lo importante era vivir ese minuto de la mejor manera, sin añorar, sin esperar.

Alejarme físicamente de todo lo que me relacionaba  o me recordaba a ella, mi madre. Pasado un tiempo, poco a poco  me fui acercando de nuevo, cuando ya había curado un poco mi dolor. La peor parte llegaría pasado, según pensé entonces, mucho tiempo de su muerte, cuando ya no pude relacionarlo por el tiempo que había pasado (casi 2 años). Más tarde me daría cuenta y acabaría expresando en un mar de lágrimas: “Tengo mucha pena”, sentí que no la había expresado.  Más bien la había reprimido para que los demás no se entristecieran con mi pena, especialmente mis hijos Dánae y Brayan, y mi esposo José Luis .

 Me sentí desbordada por una especie de “ritual” que se presentaba de manera inesperada,  me anulaba, era como si mi cerebro se desconectara y me impidiera hacer el más simple de los actos.  Sentía que el miedo me bloqueaba; empezaba con una serie de síntomas de ansiedad, de miedo que no sabía cómo combatir, y  que trataba de mantener en secreto para no darle más importancia. Hice de todo, relajación, ejercicio físico, concentrarme en una actividad muy mecánica, y mil cosas más.  Al final de todo cuando me “bloqueaba” dejaba de hacer todo, anulaba todo lo que tenía programado hacer, porque sentía que no podía físicamente hacer nada, todo esto me anulaba, me hacía perder la confianza en mí misma, en mi capacidad para salir adelante.

Un día cansada de tanta lucha sin avances, me enfadé y me obligué a mí misma a seguir con lo que estaba haciendo,  a realizar todas las tareas que me había propuesto, daba igual cómo, pero “aquello” no me iba a anular… De esta forma descubrí que aunque físicamente el miedo me producía sensaciones bien desagradables, si continuaba sin detenerme, poco a poco desaparecían las emociones desagradables y el dolor físico que las acompañaba.

 

Cuál es la lectura que haces después de haber pasado por ello.

Hoy sé y siento que soy más fuerte, estoy convencida  de que los momentos duros nos hacen fuertes,  que aunque nuestro cuerpo físico esté emitiendo señales que nos asustan, que  nos dan mucho miedo, si vamos confiando en nuestra capacidad mental y seguimos con la vida que nos habíamos propuesto, los malos momentos acaban pasando.

 CONFIARMANTENER LA ESPERANZA de que saldremos adelante de todos nuestros difíciles momentos. Aprendí que todo lo que me ocurría podría resumirse en MIEDO, miedo a perder a mis seres queridos, a la soledad, al dolor físico, la enfermedad, a la muerte… Descubrí que de una u otra forma nuestra vida es un entrenamiento para aprender a vivir con todos nuestros miedos. De eso se trata la vida de cada uno de nosotros,  de ir dando respuestas que amainen nuestros miedos.

 

Quieres que mencione tu nombre

Sí, he querido compartir este capítulo de mi vida para expresar que cuando solo el dolor nos inunda,  hemos de hacerle sitio a la confianza en nosotr@s mism@s sin  dejar de intentarlo. Seguir adelante sin importar las veces que tengamos que buscar nuevas respuestas y volver de nuevo a reinventarlas: Sí, he descubierto que compartir aminora las cargas y además quiero darte las gracias.

 

 ( Fuente: investigación  libro» Héroes Cotidianos» Autora Pilar Jericó)

“Cambia tus estrategias para conseguir resultados extraordinarios.

“Tú haces la DiferenZia” “Territorio de Emociones”

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